Unos 10.000 hogares, escuelas y centros de salud en las zonas rurales más aisladas de Senegal, 30.000 en Marruecos, 17.000 en Bolivia… son algunas de los proyectos de electrificación rural mediante energía solar que ha desarrollado una emblemática empresa española, Isofotón.
Y no sólo se ocupa de la electrificación de poblaciones mal comunicadas, que las grandes compañías eléctricas han desechado por los costes de inversión, sino que también desarrolla proyectos de tecnología fotovoltaica en inyección a red, es decir, aportan su producción, total o parcialmente, a ella.
Esta segunda actividad, que constituye su fuente principal de ingresos, cuenta con un proyecto emblemático: la planta de generación fotovoltaica en la localidad sevillana de Carmona, que dispone de una tecnología de seguimiento solar de 6 megavatios de potencia y de un sistema de monitorización, además de 225 seguidores solares, que suponen casi 30.000 módulos fotovoltaicos.
Dos líneas de negocio que giran en torno a la energía, solar y térmica, y que convergen en una apuesta por la sostenibilidad que es inherente a su razón de ser: en 2002 suscribió el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y está alineada con los objetivos de desarrollo del milenio en su compromiso con la sociedad, el medio ambiente y la erradicación de la pobreza.
En Isofotón, por tanto, la tecnología y la innovación están perfectamente integradas en la primera línea mundial de desarrollo. Creada en 1981 como spin-off de un proyecto universitario para desarrollar industrialmente una tecnología de fabricación de células fotovoltaicas, realizado en la Universidad Politécnica de Madrid por el catedrático Antonio Luque, reconocido investigador de las energías renovables.
Hoy en día, 27 años más tarde, ha dejado su impronta en más de 60 países y cuenta con 9 filiales, en Italia, Estados Unidos, Bolivia, Ecuador, República Dominicana, Marruecos, Senegal, Argelia y China, llegando a facturar el pasado año 297 millones de euros, de los cuales un 40% provienen de la exportación.
Apuestas de futuro
Argelia y China se han constituido como las dos últimas apuestas de futuro, consideradas como claves estratégicas para este 2008. La nueva filial abierta en Argelia, Isofotón Algérie, que se puso en marcha en el mes de abril del pasado año y que es la tercera del continente africano, consolidará a la empresa española como la más importante compañía de energía solar de este país.
Por su parte, en China ha puesto en marcha un centro productivo en Beijing, Isofotón Beijing, con 1 megavatio de capacidad de producción, para la comercialización en el mercado asiático de productos destinados a proyectos de electrificación rural.
Además, el 36% de los puestos laborales pertenecen a la ONG local Disabled Person’s Federation, que da formación y empleo a personas discapacitadas.
Por la senda de la I+D+i
Fiel a sus señas de identidad, su apuesta estratégica por la I+D+i le ha llevado a invertir el pasado año 18 millones de euros, un 6% de la facturación, y cuenta con un equipo de más de 50 personas dedicadas a la investigación. "Esta apuesta estratégica por la innovación ha permitido que Isofotón sea pionera en la tecnología de concentración, sistema que consigue, gracias a la utilización de sistema ópticos, concentrar mil veces en un punto la energía solar. Asimismo, nuestro departamento de I+D+i investiga para mejorar la eficiencia de los dispositivos fotovoltaicos y lidera parte de los grandes proyectos de investigación europeos, con el objetivo de lograr una rápida industrialización de los avances logrados y su aplicación en el proceso industrial", asegura Emiliano Perezagua, director general de Operaciones de Isofotón.
Es más, en su afán por poner sus conocimientos al servicio de la mejora de calidad de vida, Isofotón "está trabajando en la desalinización por ósmosis inversa, es decir, en la alimentación de las plantas desalinizadoras a través de energía fotovoltaica, lo que posibilita el aprovechamiento de agua salada y evita la sobreexplotación de acuíferos, y en los bombeos fotovoltaicos para la obtención de agua", explica Emiliano Perezagua.
El futuro de Isofotón pasa, por una parte, por terminar y sacar el máximo rendimiento a las obras de ampliación de la fábrica que se encuentra ubicada en el Parque Tecnológico de Andalucía, en Málaga. En total, con la nueva edificación, el área productiva abarcará una superficie de 50.000 metros cuadrados.
Y, por otra, por la puesta en marcha de Silicio Energía, una nueva sociedad integrada por Endesa, la Junta de Andalucía e Isofotón. Este proyecto, que cuenta con una inversión de 250 millones de euros, se ha iniciado con la construcción de la primera planta dedicada a la fabricación de polisilicio en España.
“Este material, con el que se construye las placas fotovoltaicas, nos permitirá adelantarnos a las necesidades del mercado, garantizando el suministro a los clientes y asegurando nuestra competitividad en el escenario fotovoltaico mundial”, concluye Perezagua.